
Francisco Sarabia
Récord de vuelo México–Nueva York en 1939. Símbolo de coraje y precisión técnica.

Las voces que construyeron nuestro cielo.
¿Qué pasaría si cada aeropuerto pudiera contar la historia de quienes hicieron posible que hoy voláramos?
Cada año millones de personas atraviesan los aeropuertos mexicanos. Pocos conocen a los hombres y mujeres que construyeron la historia de nuestra aviación.
Los aeropuertos son espacios de tránsito.
También pueden convertirse en espacios de memoria.
Alas de México transforma la historia en una experiencia humana. Una conversación íntima entre el viajero y quienes nos enseñaron a volar.

Siete rostros para empezar. Una colección que continuará creciendo conforme la memoria del cielo mexicano se vaya revelando aeropuerto por aeropuerto.

Récord de vuelo México–Nueva York en 1939. Símbolo de coraje y precisión técnica.

Realizó el vuelo de buena voluntad a Washington. Caído en servicio a los 23 años.

Pilotó el primer vuelo motorizado en América Latina, en los Llanos de Balbuena, 1910.

Abrió el cielo para las mujeres de México. Obtuvo su licencia en 1932.

Heroico aviador que intentó unir las capitales del continente. Mártir del aire.

Formó a generaciones de pilotos militares y civiles desde la Escuela Militar de Aviación.

Protagonista del primer combate aeronaval del mundo en 1914 a bordo del Sonora.

Cada estación permite descubrir la vida, los logros y las experiencias de los grandes pioneros de la aviación mexicana.
Los visitantes pueden escuchar sus historias, explorar fotografías de archivo, acceder a contenidos multimedia y sostener conversaciones educativas diseñadas para inspirar nuevas generaciones.


La historia deja de observarse.
Comienza a vivirse.
ASA como líder cultural de la infraestructura nacional.
Aeropuertos que se recuerdan, no que se atraviesan.
Un nuevo estándar para el patrimonio en espacios de tránsito.
Un canal masivo y permanente para la memoria de la aviación.
Un atractivo nuevo para visitantes nacionales e internacionales.
Una narrativa que recuerda quiénes somos cuando volamos.
Alas de México es la primera de muchas colecciones. La plataforma fue concebida para escalar a múltiples narrativas patrimoniales sin perder coherencia museográfica.

Una iniciativa para preservar el legado de quienes hicieron posible que México aprendiera a volar.